Después de varios años en los que buscábamos inspiración en temas conocidos y nos esforzábamos por recrear los disfraces lo más fielmente posible al original, llegó un momento en que decidimos dar un giro radical y llevar nuestra imaginación a otro nivel. En lugar de seguir copiando personajes ya existentes, quisimos apostar por un concepto mucho más abierto y creativo: la fantasía en su máxima expresión. Así nació uno de los carnavales más ambiciosos y desafiantes para el grupo Antroxeros: «Sueño Fantástico, Un Juego de Rol».

La idea detrás de este nuevo tema era dar rienda suelta a nuestra creatividad, permitiendo que cada miembro del grupo diseñara su propio disfraz dentro del amplio y diverso mundo de la fantasía. No había personajes predeterminados ni películas en las que basarnos; esta vez, la única guía era la imaginación de cada uno de nosotros. El reto no era solo crear disfraces sorprendentes y originales, sino también mantener una coherencia que lograra transmitir la sensación de que éramos parte de un mundo fantástico cohesionado.
La elección del nombre del grupo fue un proceso complicado. Quisimos que el nombre reflejara tanto el espíritu de aventura y magia de nuestros disfraces como el elemento de juego e interacción que proponíamos. Tras muchas deliberaciones, decidimos llamarnos «Sueño Fantástico, Un Juego de Rol», un nombre que evocaba la mezcla entre fantasía y la estructura de un juego en el que cada uno asumía un papel único.

El gran protagonista de este carnaval no fue un disfraz en particular, sino un artilugio impresionante que se convertiría en el emblema de nuestro desfile: un gran dragón. Sabíamos que no bastaba con hacer simplemente un muñeco decorativo; el dragón debía ser una creación espectacular y vistosa, capaz de capturar la atención de todos los espectadores. Para lograrlo, no solo confeccionamos una figura detallada y majestuosa, sino que también tuvimos que diseñar y construir una estructura especial para colocar el dragón sobre el coche que utilizábamos en los desfiles. Este imponente dragón se alzaba sobre la carroza como una auténtica bestia fantástica, elevando la calidad de nuestra puesta en escena a otro nivel.

Pero no nos detuvimos ahí. Sabíamos que para hacer justicia al mundo de fantasía que queríamos recrear, cada disfraz debía estar acompañado de complementos y artilugios que reforzaran la narrativa de nuestros personajes. Así que nos pusimos manos a la obra creando una serie de accesorios y elementos decorativos que, además de ser visualmente impactantes, aportaban profundidad a los personajes. Estos complementos incluían desde varitas mágicas y escudos de guerrero, hasta alas de hada y misteriosos amuletos, cada uno pensado para integrarse en la temática y el universo que habíamos imaginado.
Los personajes que conformaban nuestro grupo eran tan variados como sorprendentes. Desde los elegantes elfos con sus orejas puntiagudas y túnicas de ensueño, hasta los juguetones duendes con sombreros extravagantes y zapatos curvados. No podían faltar las poderosas brujas y magos, envueltos en capas oscuras con brillantes detalles dorados, ni los valientes guerreros, con armaduras metálicas y espadas al cinto. Incluso las etéreas hadas y los traviesos gnomoshicieron su aparición, cada uno con sus características únicas y sus complementos cuidadosamente diseñados. Cada personaje tenía su propio estilo y personalidad, pero todos juntos formaban un grupo que, al desfilar, daba la sensación de haber salido de un mundo fantástico y mágico.
La puesta en escena fue espectacular, y el esfuerzo realizado por cada uno de los integrantes del grupo no pasó desapercibido. Durante los días que duró el carnaval, logramos llevar nuestro «Sueño Fantástico» a distintos rincones de Asturias, participando en varios desfiles y concursos. El dragón, que se alzaba imponente sobre nuestra carroza, se convirtió en una de las atracciones más comentadas del carnaval, y la diversidad de nuestros disfraces impresionó tanto al público como a los jueces.







Gracias a la creatividad, dedicación y pasión que todos pusimos en este proyecto, conseguimos un gran reconocimiento, obteniendo premios en cada uno de los desfiles en los que participamos. Una vez más, el esfuerzo colectivo, el ingenio y la habilidad artesanal del grupo Antroxeros nos llevó a cosechar éxitos y a consolidar nuestra reputación en el mundo del carnaval.

Este año no solo fue un éxito en cuanto a premios y reconocimiento, sino que también marcó un antes y un después en nuestra manera de afrontar el carnaval. Nos dimos cuenta de que, con imaginación y trabajo en equipo, podíamos crear mundos fantásticos desde cero, y eso nos motivó aún más a seguir explorando nuevas ideas para los años siguientes.
Aquí os dejamos algunas de las imágenes que muestran los resultados de ese inolvidable carnaval, donde la fantasía, la creatividad y la artesanía se unieron para dar vida a nuestro «Sueño Fantástico».






























