Allá por el año 2003, decidimos dar un paso que cambiaría para siempre nuestra forma de vivir el carnaval: formar un grupo para disfrazarnos juntos. En aquel momento, ninguno de nosotros imaginaba hasta dónde nos llevaría esta aventura con el paso de los años, ni cuántos recuerdos inolvidables acumularíamos en el camino.
Ese primer año fue una mezcla de ilusión, incertidumbre y mucho trabajo. Al elegir el tema para nuestro disfraz, nos enfrentábamos a lo desconocido, ya que ninguno de nosotros tenía experiencia en crear algo tan elaborado. Sin embargo, la motivación era enorme, y eso nos llevó a superar los obstáculos y lograr un resultado más que aceptable. Aunque estábamos lejos de ser expertos, lo compensamos con creatividad, esfuerzo y, sobre todo, ganas de pasarlo bien.
Quizás os preguntéis por qué nos complicamos la vida eligiendo un tema tan ambicioso como El Señor de los Anillos para nuestro primer disfraz en grupo. La respuesta es sencilla: en nuestra primera reunión, surgieron dos opciones. La más fácil, y quizás la más lógica, era crear un disfraz uniforme para todos los miembros del grupo. Un reto relativamente sencillo que solo requería elegir un concepto común. Sin embargo, la segunda opción nos llamaba más la atención: diseñar disfraces individuales, diferentes para cada integrante. Aunque esta opción implicaba un mayor desafío, nos atrajo la idea de superarnos y crear algo único y memorable.
Y así fue como nos decantamos por la saga de El Señor de los Anillos, una fuente inagotable de personajes fascinantes. No fue una decisión tomada a la ligera, ya que teníamos que asegurarnos de que hubiese suficientes personajes para los 15 componentes del grupo. Afortunadamente, la épica saga de Tolkien nos ofrecía un abanico de opciones, cada una más rica y compleja que la anterior.
El siguiente desafío fue lograr que cada miembro del grupo encajara con el personaje que le tocaba interpretar. Tuvimos que tener en cuenta el físico de cada uno y buscar maneras de hacer que nuestros disfraces no solo fueran fieles a los personajes, sino que también se adaptaran a nosotros de manera natural. La meta era clara: recrear a cada personaje de la manera más fiel posible, siempre con materiales modestos y nuestras propias manos como herramientas.
Así nacieron nuestros primeros disfraces grupales, hechos completamente a mano, desde los trajes hasta los accesorios más pequeños. En aquellos días, no contábamos con los recursos ni la experiencia que tenemos ahora, pero lo que nos faltaba en técnica lo compensamos con creatividad y determinación. Las fotografías que tenemos de aquella época no hacen justicia a lo que logramos, pero son testimonio de una época en la que aprendimos mucho y comenzamos a escribir nuestra historia en el mundo del carnaval.















En el apartado de Cosplay de nuestra página, seguiremos compartiendo más detalles sobre estos trabajos. Nos encantaría mostraros los procesos, los materiales que utilizamos y las técnicas que fuimos aprendiendo con el tiempo. Con cada proyecto, nuestra habilidad fue creciendo, pero nunca perdimos de vista lo que más nos motivaba: crear algo único y disfrutarlo al máximo.
Uno de los momentos más memorables de esa primera experiencia fue el gran desenlace. Tras varios días de fiesta en Avilés y Candás, llegó una sorpresa que jamás habríamos esperado: nuestro primer premio. No solo fue un reconocimiento a todo el esfuerzo invertido, sino que también nos dio la confianza y la motivación para continuar mejorando y superándonos cada año.
Estas son algunas de las fotografías que hemos podido rescatar de esos días. Aunque no son de la mejor calidad, para nosotros representan los primeros pasos en un camino lleno de creatividad y diversión.
En el próximo capítulo, os contaremos cómo continuó nuestra trayectoria por el carnaval, y cómo fuimos creciendo como grupo, no solo en número, sino también en ambición. Los disfraces se volvieron más elaborados, y cada año añadimos más personajes a nuestro repertorio. Pero eso es una historia que os revelaremos muy pronto.
¡Gracias por acompañarnos en este viaje por el recuerdo, y os invitamos a seguir descubriendo más sobre nuestra historia en los próximos artículos!







