Sin apenas dejar que se enfriara la emoción y la satisfacción del año anterior, el equipo de Antroxeros.com ya estaba maquinando el siguiente gran tema para el carnaval. Tras el éxito de representar el mundo mágico de Harry Potter, el grupo tenía claro que quería continuar explorando universos llenos de fantasía y personajes memorables. Y con tantos niños en el grupo, la elección no tardó en surgir: las películas de Disney serían la inspiración perfecta para el próximo carnaval.
Este año, la familia de Antroxeros siguió creciendo. Con la incorporación de seis nuevos miembros, el grupo llegó a la impresionante cifra de 30 componentes, algo que no solo nos llenaba de orgullo, sino que también suponía un nuevo desafío logístico. ¿Cómo lograríamos que cada persona tuviera un disfraz único y que el grupo en conjunto mantuviera la coherencia temática y visual? La respuesta estaba clara: pensar a lo grande, y eso fue exactamente lo que hicimos.
La incorporación de nuevos miembros trajo consigo un aire fresco y lleno de ideas. Fue entonces cuando surgió una propuesta ambiciosa que emocionó a todos: construir una carroza para desfilar. Pero no sería cualquier carroza; queríamos algo espectacular, algo que realmente reflejara el espíritu de Disney. Así nació la idea de tunear un coche y convertirlo en el castillo de Disney, símbolo icónico de tantas películas queridas por todos.
La construcción de la carroza fue sin duda uno de los mayores retos que habíamos enfrentado hasta la fecha. Crear un castillo que se pudiera montar sobre un coche requería no solo creatividad, sino también mucha planificación, trabajo en equipo y horas de dedicación. Pero la visión era clara, y sabíamos que el esfuerzo valdría la pena. Poco a poco, con mucho ingenio y utilizando materiales reciclados como es costumbre en nuestro grupo, fuimos levantando torres, murallas y detalles que transformaron un simple coche en un majestuoso castillo que haría sentir orgulloso al mismísimo Walt Disney.
Al mismo tiempo, teníamos otra tarea complicada: elegir un personaje de Disney para cada uno de los 30 integrantes del grupo. Esto no fue fácil, especialmente porque queríamos que los disfraces fueran fieles a los personajes animados que todos conocemos y amamos. Pero con creatividad y organización, logramos que cada miembro encarnara a un personaje icónico, desde los clásicos como Mickey Mouse hasta princesas como Blancanieves y Cenicienta, pasando por personajes muy conocidos como Aladdin, el Jorobado de NotreDamme, la Bella y la Bestia , Buzz Lightyear y muchos más.








El resultado fue espectacular. No solo logramos recrear el encanto de Disney en cada uno de los disfraces, sino que también añadimos complementos y detalles que hicieron que el grupo destacara en todos los desfiles en los que participamos. Como siempre, la dedicación del equipo no se limitó a los trajes: construimos artilugios y personajes adicionales que nos acompañaron durante los desfiles, añadiendo un toque de fantasía y sorpresa en cada presentación. Desde pequeños muñecos hasta accesorios como varitas y coronas, todo fue diseñado para transportar al público al maravilloso mundo de Disney.
Las horas de trabajo fueron incontables. Pasamos tardes y noches pintando, cosiendo y dando los últimos toques a cada disfraz y a la carroza. Mucho trabajo, sin duda, pero el resultado fue increíble, y la satisfacción al ver el producto final no tenía precio. Cada detalle de los disfraces, desde los colores vibrantes hasta los acabados, hablaba del esfuerzo colectivo y de la pasión por hacer de este carnaval algo inolvidable.
El reconocimiento no tardó en llegar. El público, fascinado por el espectáculo que ofrecimos, nos aplaudió con entusiasmo en cada desfile. Pero no solo fue el público quien valoró nuestro trabajo: los jueces de los distintos concursos también supieron apreciar el esfuerzo y la calidad de nuestras creaciones, otorgándonos varios premios que añadieron aún más brillo a nuestra experiencia.
Una vez más, el carnaval llegó a su fin, pero, fieles a nuestra tradición, no nos quedamos quietos. Apenas terminó el Antroxu, ya estábamos pensando en el siguiente año. Con la cabeza llena de ideas y la ilusión de siempre, comenzamos a planear lo que vendría después, confiando en que nuestras futuras creaciones seguirían dejando huella en cada desfile.
Un poco de magia y fantasía nunca viene mal, y en Antroxeros, estamos convencidos de que el próximo carnaval será aún más grande y emocionante que el anterior. ¡Os esperamos para vivirlo juntos!












